Entrevista Vanilla a una emprendedora: miedos, actitud y trayectoria

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Entrevista Vanilla a una emprendedora: miedos, actitud y trayectoria

Hace unas semanas os propusimos, a través de Instagram, hacer una serie de entrevistas en las que pudiéramos dar visibilidad a personas preparando una oposición, estudiantes y emprendedores. Leer sobre algo que estamos viviendo o sobre dudas que se nos plantean, nos puede ayudar a despejar muchos obstáculos del camino. Creemos que a todos nos hubiera gustado, en situaciones de indecisión, hablar o comentar con alguien que estuviera pasando por lo mismo.

Hoy hablamos con Natalia, emprendedora y creadora de la magia en Semperelozano. Una marca española de complementos muy especiales. Nos cuenta sus primeros pasos, sus indecisiones y cómo la actitud fue indispensable para sacar adelante su proyecto. ¿Quieres conocerla?

Natalia, cuéntanos un poco sobre tu proyecto y qué lo hace diferente

Semperelozano, que son mis apellidos, es una marca española de moda online en la que intento reflejar cómo soy, y lo hago a través del diseño. Son productos básicos como pueden ser unas alpargatas, que llevan en nuestros armarios toda la vida, pero con el toque especial Semperelozano. Por ejemplo, para el diseño de las cintas de las alpargatas, utilizo mis manos y las pinto, cada una sale de una forma, y eso también las hace especiales

Qué fue lo que te motivó a arrancar con Semperelozano

Después de estudiar Diseño de moda, estuve de prácticas y trabajando 1 año y medio. Aprendí mucho, pero sí es cierto que toqué muy poco la parte del diseño como tal, que era lo que más me gustaba. Fue entonces cuando, con el apoyo de mi madre, que me dio el empujón final, decidí dar los primeros pasos. Me acuerdo que juntas dijimos: esto es un 50-50. Si sale mal, lo hemos intentado y me hubiera quedado con esa parte profesional y personal que me ha aportado Semperelozano desde el primer momento. Lo que aprendes aquí, no te lo da ninguna empresa ni formación

¿Te dedicas full-time a esto?

Al principio lo compaginaba. Pero llega un momento en el que tienes que decidir si apostar 100% en esto o seguir a medias. Finalmente elegí volcarme en Semperelozano porque me necesita. Yo lo hago todo: pedidos, ir a fábrica, hacer las fotos… Aunque tengo gente que me ayuda u orienta. Mi amiga Ana Fons, por ejemplo, controla mucho el tema de campañas en redes sociales, y yo al principio estaba más perdida en todo eso

¿Qué crees que hay que tener listo antes de empezar?

Lo fundamental son las ganas y la buena actitud. Si vas con la mentalidad de que no te va a salir, no vas por buen camino. En mi caso también ha sido importante el apoyo de familiares. Y, siendo realistas, hace falta un aporte económico para poder empezar

Durante todo ese proceso de puesta en marcha que fue lo que más y menos disfrutaste

Lo que más disfruté y sigo disfrutando es el propio diseño. Yo diseño a papel y lápiz y ahí empieza todo a fluir. Me quedo también con el momento final, cuando recibes la producción y sientes la satisfacción del trabajo bien hecho

El punto intermedio es el peor: ponerte en contacto con fábricas, que te den una fecha y no se cumpla o incluso que te llegue toda una producción con algo que no has pedido. Como todo, al principio sientes que no entiendes nada, y que no sabes ni lo que te piden. Pero hasta de lo malo se va aprendiendo

¿Crees que todo el mundo tiene la posibilidad de emprender si tiene la actitud correcta?

Yo creo que sí. Sin olvidarnos de la parte económica que, por suerte o por desgracia, es necesaria al principio. Pero sí, y lo vemos en Instagram, que estamos rodeados de gente que se ha lanzado a la piscina y han llegado muy lejos. Otros no llegan tan arriba, pero el aprendizaje por el camino seguro que es igual de valioso

¿Has realizado alguna formación complementaria una vez ya estabas con Semperelozano?

Sí, sí, soy muy de Domestika jajaja Porque me da la flexibilidad que necesito y tiene una variedad enorme. Ahora mismo estoy haciendo un Master Online de Marketing en la plataforma de ThePowerMBA y estoy feliz, porque estoy aprendiendo un montón. Ahora sé ciertos conceptos que son fundamentales para cualquier empresa y que yo no ponía en práctica porque no tenía ni idea de eso. Ser emprendedora supone tener que aprender de muchas cosas y muy distintas entre ellas

¿Hay diferencias en el aprendizaje de trabajar para otros o trabajar para ti?

Muuuchas. Empezando por la carrera, que es algo conceptual, donde te enseñan a crear ciertas cosas a expresarte a través del diseño… Pero todo muy teórico. Cuando trabajas para otros, más de lo mismo, no terminas de ser tú la que expresa o plasma sus ideas en los diseños. Con Sempere he aprendido mucho. Ya no solo en cuanto a diseño, sino desde hacer facturas y trimestres, hasta gestionar tiempos con proveedores y manejar las redes sociales como empresa

¿Qué estrategia has seguido para darte a conocer?

Trabajamos 100% en estrategias online: contenido inspiracional, fotos que compartan una gama de color, mimar mucho los looks de las fotos, ya que permiten a las personas interactuar con nosotras… Hemos hecho alguna colaboración también, a través de intercambio de producto e invertimos en publicidad online.

En cuanto a estrategias off, estuvimos en el Mercado de Diseño en el Matadero de Madrid que fue una experiencia 10. Al ser un ecommerce, para mí fue fundamental que la gente conociera mis productos y yo pudiera ver las reacciones de la gente, que te enseña mucho sobre lo que ellos piensan de tu marca

Como empresaria joven, ¿te has sentido respaldada por las ayudas oficiales que se ofrecen?

No, la verdad. El primer año por el tema de cuota de autónoma. Pero no considero que haya muchas ayudas… Hoy en día Instagram te da las alas para abrir tu negocio y que te conozcan desde cualquier parte del mundo, pero al mismo tiempo hay tanta competencia que tampoco tienes un crecimiento exponencial y rápido.

Para terminar, danos algún consejo o anécdota que a otros les pueda servir para seguir adelante

Pues recuerdo una vez que una producción completa me llegó horrible, era un producto que no se podía vender… Imagínate cómo estaba. Me dio un bajón muy grande, lo quería dejar todo porque sentía que no tenía los medios para ponerle solución. Y fue mi madre quien me convenció de que encontraríamos a alguien que nos quisiera ayudar

Si tienes las ganas, tienes una idea en la que creas y encuentras a personas que quieran involucrarse en el proyecto, que te animen y sean profesionales, tienes la semilla para empezar. Ojalá el camino fuese flores, pero hay momentos en los que la cuesta se hace dura y tienes que tener una vocecilla que te diga: “vamos, tú puedes”.

Nos ha encantado hablar con Natalia, sentirnos reflejados en sus palabras y darnos cuenta de que todos hemos tenido que pasar y tropezar con las mismas piedras. Sin embargo, el aprendizaje de los primeros años es lo que hace que los siguientes sean un poco mejores. Desde Vanilla te deseamos toda la suerte del mundo y que puedas seguir disfrutando de tu pasión muchos años más.

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